La salud intestinal del pollo de engorde requiere que el ave tenga un acceso temprano y fácil al alimento y agua, inocuos y de alta calidad. Las medidas de control de calidad son esenciales para minimizar el riesgo de patógenos, endotoxinas y micotoxinas así como de factores antinutricionales en el alimento balanceado. La alimentación temprana, el alimento de calidad, la estructura física y la inocuidad son importantes para reducir la necesidad de los antibióticos.

Escrito por: 
Barbara Brutsaert, Gerente Global de Salud Intestinal Avícola Trouw Nutrition
Swamy Haladi, Gerente Global de Programa de Control de Riesgo de Micotoxinas Trouw Nutrition
Adriano Pérez Bonilla, Gerente Global del Programa de Alimentación Temprana Trouw Nutrition

La fibra del músculo esquelético aviar se completa al nacer y a partir de entonces crece rápidamente. La primera semana es quizá la más importante para el desarrollo muscular e intestinal, en especial en las líneas genéticas seleccionadas para el rápido crecimiento, consumo de alimento y rendimiento de la carne altos. Las células satélite –células precursoras miogénicas especializadas del músculo esquelético– son parte integral del crecimiento muscular. Los pollitos sujetos a 48 horas de demora en la alimentación después de la eclosión mostraron un retraso en el desarrollo de la fibra del músculo esquelético y actividad anormal de las células satélite en comparación con aquéllos alimentados inmediatamente. El peso corporal y del músculo de la pechuga tuvieron una disminución significativa a los siete días cuando se retrasó la alimentación, observación que persistió hasta los 42 días. El pollo de engorde que en sus primeros días de vida consume cantidades suficientes de alimento de alta calidad, diseñado para cubrir los requerimientos específicos del ave en sus primeros días, está preparado para un alto consumo de alimento más adelante en el ciclo y al mismo tiempo mantiene un intestino sano.

Crecimiento gastrointestinal

Entre el nacimiento y la colocación, el peso corporal inicial del pollito puede disminuir 8% en promedio. Se ha planteado la hipótesis de que se da un cambio hacia la gluconeogénesis, lo que moviliza y metaboliza proteína del músculo esquelético a energía. Esta puede ser una razón por la que el retraso en la alimentación ocasiona que los pollitos pierdan peso. Un rápido crecimiento gastrointestinal contribuye a un aumento significativo del peso corporal del pollito durante los primeros días de vida. Al retrasar la alimentación de 24 a 72 horas, se atrofia el crecimiento gastrointestinal de los pollitos y se altera la morfología del tracto intestinal al disminuir la superficie de las vellosidades intestinales en el intestino delgado. Es probable que este efecto se deba al recambio celular desequilibrado que surge a partir de la muerte celular excesiva y de una menor regeneración celular. Los investigadores han notificado que el tejido linfoide asociado al tubo digestivo (GALT), particularmente en el intestino inferior, puede ser más susceptible a los patógenos infecciosos en las primeras dos semanas cuando se retrasa la alimentación en pollitos. Por consiguiente, se interrumpe el desarrollo gastrointestinal, lo que lleva al desequilibrio de la microbiota y reduce el desempeño en el transcurso de la vida.

Como una respuesta a la invasión de patógenos, el órgano inmunitario bolsa de Fabricio produce anticuerpos. Los pollitos privados de alimento en las 48 horas después del nacimiento presentaron menor síntesis de linfocitos después de 72 horas, menor peso de la bolsa de Fabricio y retraso en el desarrollo linfoide a los 21 días, así como menor resistencia a las enfermedades. Además, al retrasar la alimentación por 48 horas disminuyó la capacidad inmunitaria del pollo de engorde hasta los 42 días de edad por la reducción de la capacidad inmune humoral y celular. El consumo temprano de alimento y la calidad de este ofrecen el valor máximo cuando se combina con un excelente manejo de la granja.

Estructura y calidad del alimento

Es fundamental el acceso temprano a alimento intrínsecamente inocuo para el buen desarrollo del pollito. Además de eso, la estructura física del alimento afecta la salud intestinal. Las migajas o pélets de buena calidad evitan la segregación del alimento, lo que permite que todos los pollos tengan acceso a nutrientes constantes, mientras que una estructura suficiente ayuda a una trituración y digestión natural. La estructura del alimento se refiere al tamaño así como a la fortaleza y dureza de unión interna de las partículas de dicho alimento. La estrategia completa de Trouw Nutrition para conseguir un tamaño de partícula de alimento óptimo aprovecha los compuestos estructurales del mismo, la molienda y el peletizado durante su fabricación y formulación. El tamaño de partícula se ha vuelto cada vez más importante debido a los beneficios asociados con una molleja mejor desarrollada y más funcional. El desarrollo y funcionamiento óptimo de la molleja apoya el tiempo de tránsito y la digestibilidad de nutrientes, lo cual resulta en una salud y desempeño intestinal superior.

Molleja bien desarrollada

Las fuentes de estructura de la dieta incluyen cascarillas de cereales y granos integrales. Al incluir cascarilla de cereales como elemento estructural de la dieta se han observado mejoras significativas para prevenir la rápida proliferación de bacterias. Una molleja bien desarrollada provoca respuestas positivas como la reducción del pH, el aumento de la actividad de la pepsina y una mayor retención de las partículas de alimento a la molleja, lo que por lo tanto incrementa la exposición a los procesos digestivos y controla el flujo del bolo alimenticio en el intestino. Las contracciones musculares de una molleja bien desarrollada inducirán un óptimo mezclado del bolo alimenticio y peristaltismo a lo largo del tubo digestivo. Una mejor mezcla, la modulación del flujo hacia el duodeno y el efecto del volumen de los componentes estructurales reduce la concentración de almidón en los intestinos, lo cual optimiza la interacción entre enzimas y sustratos que resulta en una mejor digestión y absorción. Al disminuir el potencial de colonización microbiana es posible reducir la necesidad de intervenciones antimicrobianas. Más del 70% de los antibióticos que se utilizan son para problemas de salud intestinal del pollo, mientras que el proventrículo y la molleja, localizados en la parte superior del tracto gastrointestinal, tienen una influencia importante en la digestión.

Mediante el sistema NutriOpt de Trouw Nutrition es posible incorporar diferentes componentes estructurales en el alimento del pollo de engorde siguiendo los lineamientos del tamaño de partículas del alimento peletizado o migaja, prediciendo también los beneficios fisiológicos en el ave. La matriz nutricional y de análisis de estructura del alimento dentro de la tecnología NutriOpt suplementa los niveles nutricionales de los componentes estructurales individuales, lo que reduce el costo del alimento y mejora el desempeño animal.

Si deseamos que el pollo de engorde tenga un intestino sano desde sus primeros días y al mismo tiempor esté preparado para un alto consumo de alimento más adelante en el ciclo, debemos asegurarnos que el pollo consuma cantidades suficientes de alimento de alta calidad que cumpla con los requerimientos nutricionales específicos de la etapa inicial, como lo es ChickCare, en sus primeros días de vida.

Inocuidad del alimento balanceado: brindar un alimento de alta calidad

Las medidas de inocuidad alimentaria reducen el riesgo de patógenos y contaminantes que puedan amenazar la integridad del intestino o el equilibrio de la microbiota. Las bacterias dañinas tales como la Salmonella y E. coli consumen nutrientes del alimento ingerido, reducen el desempeño y pueden provocar problemas de salud, en especial en las aves jóvenes. Las medidas de control de calidad son fundamentales para minimizar el riesgo de contaminación de las materias primas. Las soluciones del Manejo de Riesgos Microbianos de Trouw Nutrition previenen la rápida proliferación de bacterias dañinas. Fysal, una mezcla poderosa de ácidos orgánicos que reduce las Enterobacterias, ha demostrado eficacia mediante un efecto sinérgico y un amplio espectro, como puede visualizase en la Figura 3.

El crecimiento de hongos afecta de forma adversa el olor, sabor y valor nutritivo del alimento. También producen micotoxinas, que por arriba de cierto nivel, ponen en peligro la salud y el rendimiento del animal. Las micotoxinas más comunes son las aflatoxinas, ocratoxinas,  toxinas DON, toxinas T-2 y fumonisinas.

Dentro de los  sistemas de producción libre o con uso reducido de antibióticos, se deben mitigar al más alto nivel los mohos y las micotoxinas, ya que tienen un efecto adverso en la integridad e inmunidad intestinal. Las soluciones de Trouw Nutrition ayudan al productor de alimento y al avicultor en el manejo de amenazas por mohos y micotoxinas. Al aplicarlo en la producción de alimentos balanceados, Fylax Forte-HC reduce eficazmente el moho en el alimento e incrementa su vida útil.  Fylax Forte-HC contiene una tecnología de ácido propiónico activado de patente en trámite que ha demostrado aumentar la efectividad del ácido propiónico.

Tecnologías analíticas

Aunque se puede reducir el moho, por lo general el calor o los ácidos orgánicos no afectan a las micotoxinas. La eliminación de moho no es suficiente para mitigar el riesgo de micotoxinas. Se necesita de tecnologías y métodos analíticos rápidos y confiables para analizar las micotoxinas en las materias primas y en el alimento terminado. Soluciones efectivas como TOXO-XL de Trouw Nutrition, que contiene arcillas esmectíticas capaces de absorber micotoxinas. La arcilla esmectítica de alta calidad puede absorber de forma selectiva aflatoxinas, ergotaminas y endotoxinas, mientras que el biopolímero de glucosa de la pared celular de las levaduras puede mejorar la producción de proteínas de la unión intercelular hermética. Además de esto, los betaglucanos activados de TOXO-XL apoyan los sistemas inmunitarios no específicos de las aves. Trouw Nutrition proporciona un análisis de micotoxinas in situ con Mycomaster. El manejo del alimento balanceado, así como un acceso temprano a nutrición de calidad, una buena estructura e inocuidad del alimento son de ayuda para un enfoque de reducción de antibióticos integral.

Este artículo ha sido anteriormente presentado en la revista Poultry World.

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