La reducción de antibióticos en la producción avícola requiere de un buen manejo en la granja. Definido de forma sencilla, el manejo en la granja abarca las prácticas, protocolos y condiciones ambientales de la producción pecuaria.

Escrito por: 
Harmen Jan Platvoet,  Especialista Avícola Senior Trouw Nutrition
Barbara Brutsaert,  Gerente Global de Salud Intestinal Avícola Trouw Nutrition
Hans Mann, Experto Avícola Senior para Sur y Centroamérica Trouw Nutrition

El alcance que tienen los antimicrobianos para disimular los errores en el manejo de la granja suelen ponerse de manifiesto cuando estos se eliminan del alimento y el agua. Junto con un buen alimento y prácticas de salud animal, el programa de manejo de la granja ayuda a que el avicultor sistemáticamente consiga buenas parvadas y al mismo tiempo reduzca el uso de antimicrobianos. A continuación, se presenta un ‘programa de manejo en la granja’ paso a paso para la eliminación de antimicrobianos sin comprometer el desempeño o la rentabilidad.

Fase previa a la llegada

El covid-19 ha llevado a una mayor concientización de la bioseguridad. Las prácticas como el llevar un registro de visitas son de gran importancia para la bioseguridad de las granjas. Una valla de delimitación debe separar la granja del mundo exterior

Como el piso es el primer punto de contacto del pollito en la granja, la higiene empieza en la caseta. Es posible que en las grietas queden atrapadas bacterias como la Salmonella y la E. coli e infecten el próximo ciclo. Lo ideal es iniciar con un piso de cemento liso sin grietas. Dado el gasto que supone cambiar el piso, es tentador revestir o rellenar las juntas de expansión con masilla, pero esta solución no es duradera. Aunque no es posible desinfectar cavidades profundas y estrechas, las grietas deben taparse con un relleno higiénico. Las mezclas específicas de los ácidos orgánicos crean una barrera que previene el crecimiento de bacterias en la cama. Precaliente el piso a por lo menos 28ºC, pero no más de 30ºC. Una capa de viruta de madera de pino o cascarilla de arroz de 1 a 1.5 kg/m2 de espesor es suficiente para absorber la humedad de las primeras deyecciones de los pollitos.

Limpie las tuberías de agua, niples o bebederos de campana y ponga los niples a la altura del pico. Para eliminar el biofilm en las tuberías, agregue peróxido de hidrógeno y después purgue. De forma alternativa, agregue a las tuberías una solución de 30% de cloro durante 24 horas y después purgue. Antes de colocar una nueva parvada revise que los niples no estén sucios y llene las tuberías con agua limpia a 25ºC o más fría. Revise periódicamente la calidad del agua mediante muestras para su análisis. Con detergente y agua caliente se limpia de forma eficaz el piso, los comederos y las tuberías de alimento. Para eliminar el biofilm y disminuir el conteo de bacterias en las tuberías de alimento, se pueden mezclar una materia prima gruesa, como la cascarilla de arroz, con mezclas específicas de ácidos orgánicos. Evalúe las condiciones del silo y quite la suciedad o el alimento adherido en las paredes. Pueden aplicarse en el silo inhibidores de moho que contengan mezclas de ácidos orgánicos para que se adhieran a las paredes e impidan la formación de este. Coloque las tuberías de alimento en la cama de toda la caseta. Al lado de cada tubo de agua coloque una línea de papel para pollitos, después ponga en él unos 15 g de alimento por pollito.

La temperatura del aire óptima para crianza es de 35ºC. Asegúrese de que las entradas de aire y los filtros de malla de alambre estén limpios y sin polvo. También ayuda a la ventilación hacer un intercambio de aire de toda la caseta previo a la llegada de la parvada. Si las paredes y el piso están calientes, la caseta volverá a calentarse rápidamente. Verifique que los quemadores calientan de forma adecuada para evitar niveles elevados de dióxido o monóxido de carbono.

Fase de crianza

Los pollitos son vulnerables cuando tienen un sistema digestivo e inmunitario inmaduro. Verifique la temperatura corporal, el comportamiento y el consumo de alimento. La temperatura corporal debe ser de alrededor de 40ºC. Las aves que se acurrucan juntas tienen mucho frío, por lo que debe aumentar gradualmente la temperatura de la caseta, para después volver a verificar el comportamiento de los pollitos. Las aves que se alejan unas de otras pueden tener mucho calor. Es importante que mantenga la temperatura del agua a 25ºC o más fría. Aunque el purgado es caro, en climas cálidos hay que purgar las tuberías de agua el primer día. De ser necesario, añada de 10 a 15 g más de alimento al papel de los pollitos de 24 a 36 horas después de la llegada. Después de 4 o 5 días, quite todo el papel del pollito, o antes si aparecen señales de mohos. A los siete días de edad, los pollitos deben haber logrado aproximadamente 4.5 veces su peso al nacer. En la fase de crianza, se necesitan hacer ajustes manuales delicados de las rejillas para controlar la ventilación. Una abertura de 3 a 4 cm proporciona una ventilación adecuada, sin embargo, quizás se tengan que cerrar algunas rejillas para lograr un flujo del aire y temperatura óptimos. El diseño del techo de las casetas debe ser acorde al clima donde esté localizada la producción. Por lo general en zonas más frescas, un techo estilo catedral, con un ángulo de inclinación de 35 a 45 grados, da un mejor movimiento del aire. En las zonas cálidas, no es problema que haya techo plano para la crianza, aunque sí es de ayuda para mover el aire durante el período de engorde.

Fase de crecimiento

Ajuste la altura de los comederos y bebederos a la etapa de crecimiento del pollo de engorde. Tal vez sea necesario desacelerar el crecimiento para que el ave no pese demasiado y que el esqueleto lo soporte. Las luces tenues o los períodos de oscuridad pueden desacelerar el crecimiento. Ya que para el pollo de engorde es estresante tener los intestinos vacíos, por lo general lo mejor son períodos de dos o tres horas de oscuridad. Si un ave está adelantada de 3 a 4 días al consumo normal de acuerdo con las tablas de crecimiento, tome medidas para desacelerar el crecimiento. Verifique las deyecciones dos veces al día para evaluar la digestión. Las heces normales son cafés, bien digeridas y con apariencia de arcilla seca. Las deyecciones del ciego son de color café oscuro a negras y pegajosas, como pintura espesa. Las deyecciones amarillas espumosas o con nutrientes visiblemente sin digerir indican que no se digiere toda la proteína.

El agua es esencial para la vida y la buena digestión. La disminución del pH del agua resulta en un equilibrio microbiano benéfico en las tuberías, ya que aporta un efecto bacteriostático sobre las bacterias patógenas cuando el pH es menor a 4.0, sin dañar a las benéficas como los lactobacilos. Selko® Alpha contiene una mezcla de ácidos orgánicos tamponados que reducen el pH del tracto gastro-intestinal. La disminución del pH en el tracto gastro-intestinal, principalmente en las primeras dos semanas de vida del ave, apoya la digestión de proteína y el desempeño del pollo, pues disminuye la presencia de patógenos en las tuberías de agua y en el ave. Es fundamental que hay un control climático adecuado durante el engorde. En la fase de crecimiento el pollo de engorde puede sufrir sobrecalentamiento, por lo que el enfriamiento por aspersión o con boquillas de enfriamiento puede ayudar a controlar esto. Los ventiladores son importantes en todas las temporadas, pero el flujo del aire es fundamental durante los períodos cálidos y en condiciones de alta humedad relativa. Verifique los ventiladores con regularidad para garantizar que lleven aire suficiente a las aves. En climas frescos, la reducción de la calefacción o ventilación para bajar los costos puede sin querer resultar en problemas de salud intestinal y en la necesidad de intervenciones antimicrobianas.

Fase de disminución de la población avícola

Antes del traslado final, las parvadas se pueden disminuir entre un 25 y 30%. Las puertas abiertas representan desafíos climáticos y de bioseguridad. Mantenga las puertas cerradas el mayor tiempo posible para minimizar los cambios de clima en el interior de la caseta y mantener fuera a los patógenos. Cuelgue tiras de plástico grueso en las puertas para que el calor externo se mantenga fuera. Evite que durante este período haya personas adicionales que ingresen a las casetas y siga los protocolos de bioseguridad estándar en lo que respecta a higiene, ropa, etc. Un programa de producción arraigado en sólidas prácticas de manejo de granja será de ayuda para una parvada de pollos de engorde saludables y consistentes. En el otro artículo hablaremos sobre cómo el manejo específico de la salud puede ayudar a reducir más los antimicrobianos y mantener el desempeño. Por ejemplo, un integrado del Medio Oriente fue capaz de producir 98.8% de sus aves sin antimicrobianos y al mismo tiempo disminuir más del 4% la tasa de conversión alimenticia. Como dijo un avicultor: “Si logra que las aves inicien en la dirección correcta, lo único que se necesita es desacelerar su crecimiento”.

Este artículo ha sido anteriormente presentado en la revista Poultry World.

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